Cómo todo empezó

Recibí mi primera vela como regalo, de alguien muy especial. La usó para darle un toque cálido a un momento que necesitaba serlo. Desde entonces, ese aroma se quedó conmigo — cada vez que lo encendía, volvía a sentir esa misma calma.

Empecé a buscar algo similar en México. No lo encontré. Al menos no con ceras libres de daño ni fragancias reales, sin atajos sintéticos.

Así que decidí hacer las mías.

Encontré muchas maneras de no hacer una vela. Ceras que no me convencían, fragancias que no eran las correctas. Después de más de un año de prueba y error, encontré lo que realmente me llenaba — y decidí compartirlo.

Empecé regalando algunas velas a mis seres queridos. Poco a poco, ese hobbie se convirtió en propósito.

  • Ingredientes reales


    Cera de soya, fragancias sin parabenos ni ftalatos, ingredientes libres de tóxicos. Siempre cruelty-free.


  • Hecho con cuidado


    Desde nuestras velas hasta los difusores de varita y de carro, cada producto se formula y se envasa con atención al detalle. Nada sale de una línea de producción masiva.

  • Un lugar seguro


    De Neutré y Citronella para proteger tu espacio, hasta nuestros 16 aromas para los momentos que quieres sentir — cada línea de Le Vent está pensada para acompañarte a hacer de tu casa tu hogar.